Si los bonaerenses «cagamos en tacho», es porque nos robaron un equivalente a 46 mil millones de dólares de coparticipación

PREFACIO

Empiezo pidiendo disculpas por el crudo planteo inicial, pero lo expresado entre comillas alude -ni más ni menos- a las aseveraciones de aquellos opositores al gobierno provincial actual, que sin conocer la realidad que venimos soportando los bonaerenses, utilizaron liviana y despectivamente esa frase para marcar sus disconformidades ante un resultado adverso eleccionario.

Pero en este título se conjuga lo antes expresado, con el motivo por el cual “hacemos lo que hacemos”. Es decir, se demostrará en un paso a paso esa cifra expresada, y se expondrá qué tipo de obras se pueden ejecutar con ese monto.

PRIMERAS CONSIDERACIONES 

Si fuese verdad que no tenemos los servicios como debiéramos, ¿realmente alguien puede creer que disfrutamos convivir con servicios cloacales deficientes, o con calles de tierra donde en cada día de lluvia resulta difícil movilizarnos?, ¿pueden subestimar nuestro criterio de elección de gobernantes de estos últimos 40 años?  

Sin ser negacionista de la realidad, reconociendo la deficiencia y falta de infraestructura, voy a dejar expuestos los reales motivos que dieron origen a tales situaciones. Y en este paso a paso hacia el escudriñamiento de la realidad, seguidamente se analizará la radiografía poblacional que fue expuesta en el gráfico de portada. 

CRECIMIENTO POBLACIONAL EN ARGENTINA – PERÍODO (1960 – 2024) – PORCENTAJE DE POBLACIÓN QUE VIVE EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Bajo este título, se tiene el gráfico compuesto, donde se conjugan el crecimiento poblacional argentino y el bonaerense, durante todo el período comprendido entre 1960 y el 2024 (inclusive).

En su base (abscisa) se observa el desarrollo de los años referidos, y en ordenadas una doble referencia. Por un lado, la ordenada derecha indica la evolución de la población argentina, y por otro, la ordenada izquierda representa el porcentaje de incidencia del crecimiento poblacional bonaerense respecto a la población total de Argentina.

En este marco, las ordenadas celestes van señalando la evolución total de la población argentina y la curva roja la incidencia porcentual que va desarrollando la población bonaerense respecto al total de Argentina.

Analizando esa evolución en fechas extremas puede verse que, en 1960 un 23 % (específicamente un 22,97 %) de la población argentina se encontraba radicada en la Provincia de Buenos Aires, y que en el 2024 ese porcentaje pasó a casi un 38 % (específicamente un 37,72 %). Aquí corresponde aclarar que, los valores porcentuales en detalle se extrajeron de la Tabla agregada al final de la presente exposición y que fuera elaborada para analizar la evolución poblacional, y permitió generar, entre otros elementos, el gráfico descrito.

 Si se observa el desarrollo de la curva roja en mayor detalle, pueden sacarse algunas interesantes conclusiones adicionales, entre ellas:

  • Si dicha curva se analizase por tramos, en el período de 1960 a 1991 se podría asimilar que el crecimiento porcentual fue gradual, y bastante lineal.
  • En 1991 la linealidad toma una pendiente más pronunciada. Ese aumento no es casual, y se dio en correspondencia con el gobierno de Carlos Menem y una desocupación que se fue acentuando en el interior del País, lo cual fue generando una mayor emigración de argentinos a la Provincia de Buenos Aires, más específicamente al denominado Conurbano Bonaerense. 
  • Esa pendiente de crecimiento se mantuvo hasta el año 2000, año en el cual esa linealidad de curva sufre nuevamente un cambio con una pendiente aún más abrupta. Este cambio tampoco fue casual, y se correspondió con la crisis económica generada por el gobierno de De La Rúa. Esa pendiente se mantuvo aproximadamente hasta el año 2010, en correspondencia con un pico de incidencia de la población bonaerense que alcanzó al 38,95 %.
  • Desde esa fecha la pendiente de la curva pasó a ser negativa, es decir que a modo de balance se tuvo un decrecimiento poblacional bonaerense que se mantuvo hasta el 2021, donde llegó a un piso de un 37,20 % de incidencia.
  • Desde esa fecha a la actualidad no se tuvieron cambios significativos.

Ahora, a partir de esta indiscutible incidencia porcentual poblacional creciente que se fue dando en estos últimos 64 años en la Provincia de Buenos Aires, se analizará la correlación de ésta con los recursos reales que fue percibiendo la Provincia en concepto de fondos coparticipables. Esto dio lugar a la Tabla que seguidamente se describe y que por su magnitud se anexa como complemento del trabajo.

ANÁLISIS DE LA EVOLUCIÓN COPARTICIPATIVA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES: 

LO QUE APORTA – LO QUE PERCIBE – LO ADICIONAL QUE DEBIERA PERCIBIR

Ante la presentación de esta Tabla tenía dos opciones, una presentarla de un modo resumida y con los números finales, y otra desarrollándola en un paso a paso de modo de permitir el discernimiento del lector, y a su vez afianzar la inobjetabilidad de fundamentos que presentaré a partir de la misma: esto es determinar cuál es la situación económica de la Provincia de Buenos Aires, lo cual sentará las bases y dará pie a  lo que debería hacerse para “dejar de cagar en tachos”.

Habiendo optado por la segunda alternativa, comienzo expresando que en dicha Tabla se volcó una conjugación de resultados de análisis poblacionales y macroeconómicos desde 1973 a la actualidad, aclarándose que se eligió 1973 como punto de partida para concordar con la Ley 20.221 (1973) que fijó la coparticipación de la Provincia de Buenos Aires en aproximadamente el 28,25 % (respecto del porcentual total a distribuir entre las provincias).

En la evolución poblacional la fuente utilizada fue la provista por el INDEC y, desde un punto de vista macroeconómico se llevó adelante un minucioso estudio de cada año, consistente en la recopilación y análisis de datos en relación con la recaudación fiscal (ingresos públicos), el tipo de cambio (precio relativo frente al dólar), la inflación internacional (CPI EE.UU.), la capacidad estatal real (ajustada por poder adquisitivo), correlación con obras públicas equivalentes (divisores físicos homogéneos), serie histórica acumulativa, comparabilidad Inter temporal, corrección metodológica de distorsiones nominales, Validación física de capacidad estatal.

Si bien la Tabla completa la anexaré al final del informe, a fin de permitir la interpretación de ésta durante la etapa descriptiva, es que me pareció oportuno agregar la primera fila, en la cual se titulan y se agrupan las descripciones de cada una de las columnas. Al respecto, dado que son muchas columnas intervinientes, a los fines de permitir la lectura de la descripción de cada una de ellas, es que se divide en dos partes.

Como puede verse, la primera columna es indicativa de los años de análisis, las cinco columnas siguientes se corresponden con el crecimiento poblacional, y las ocho columnas finales se encuentran agrupadas en correlación con la coparticipación nacional.

Respecto a las estimaciones de población en Argentina, el objetivo fue presentar la evolución de crecimiento poblacional, el contraste poblacional de Argentina respecto a la provincia de Buenos Aires, como particularmente la incidencia que representa el conurbano respecto a esta última. Para este análisis las columnas se corresponden con: poblaciones estimadas de Argentina y de la Provincia de Buenos Aires, del porcentaje que representa el total provincial respecto al total de Argentina, de la población estimada del Conurbano y del porcentaje poblacional que este representa respecto al total provincial.

Ahora, adentrándonos en la evolución de la que parte la distribución de la coparticipación nacional a lo largo de todos estos años, la realidad fue cambiando a partir de leyes que se fueron modificando, como también a parir de decisiones políticas que en algunos períodos se desviaron de las reglamentaciones.

Uno de los primeros pasos fue la obtención de las recaudaciones nominales y reales que se fueron obteniendo a nivel país a lo largo de los años. Después de un camino de análisis muy sinuoso, finalmente pude llegar a los valores volcados en las dos siguientes columnas: “TOTAL DE RECAUDACIÓN NOMINAL NACIONAL (LLEVADA A  DÓLARES CORREGIDOS DE ACUERDO A LAS  REALIDADES MACRO ECONÓMICAS IMPERANTES EN  CADA AÑO)    ” y “TOTAL DE RECAUDACIÓN NACIONAL REAL, EXPRESADA  A DÓLAR   CONSTANTE 2024  (REFLEJARÁ LA CAPACIDAD DE INVERSIÓN ESTATAL EQUIVALENTE AL 2024)”.

Si tenemos presente las fluctuaciones económicas que a nivel país venimos sufriendo a lo largo de varias décadas, los muchos ceros que se fueron agregando a nuestras respectivas monedas en curso, y etc, etc, ¿se imaginan el gran desafío que me representó, no siendo economista, el tratar de llevar esas recaudaciones a montos que sean comparables en el tiempo, y a su vez reales en cuanto a magnitudes efectivas?. Bueno, con parte de esos objetivos en mente es que se consideró como más acertado llevarlas a dólares, pero todo ese proceso tampoco fue directo, y tampoco de aplicación lineal.

Esos objetivos antes mencionados, como el paso a paso necesario hasta lograrlos, de modo que quedasen plasmados en una tabla completa, demandaron varias consideraciones, varios ensayos de alternativas. Algunos de dichos pasos iré mencionándolos seguidamente:

  • Como ya expresara, a fin de exponer montos de recaudaciones que sean comparables en el tiempo, y a su vez reales en cuanto a los montos efectivos verdaderamente distribuidos en esos años, es que se los llevó a dólares con cotizaciones “razonables”, y comparables con el transcurso del tiempo.
  • Para ello, las cotizaciones de dichos dólares debieron ajustarse a los contextos económicos reales de cada año, lo que por ejemplo obligó a un análisis año por año de las cotizaciones fijadas por el Estado, y ver si se generaron distorsiones.
  • Aplicando el criterio antes explicado es que se logró llegar a la primera columna económica ya presentada: “TOTAL DE RECAUDACIÓN NOMINAL NACIONAL (LLEVADA A DÓLARES CORREGIDOS DE ACUERDO A LAS  REALIDADES MACRO ECONÓMICAS IMPERANTES EN  CADA AÑO)”.
  • Pero, dado que a los fines económicos lo que vale es la “recaudación real”, es decir la ya ajustada por inflación, etc, es que se debió nuevamente hacer un análisis minucioso. Aquí el objetivo era llegar a recaudaciones que permitan sus comparaciones con diferentes años, y para eso se tomó un dólar de referencia. Ese dólar de referencia adoptado fue el correspondiente al 2024, y se consideró por ser el correspondiente al ejercicio económico anual más cercano. De este modo es que se llegó a la segunda columna económica ya presentada: “TOTAL DE RECAUDACIÓN NACIONAL REAL, EXPRESADA  A DÓLAR   CONSTANTE 2024-  (REFLEJARÁ LA CAPACIDAD DE INVERSIÓN ESTATAL EQUIVALENTE AL 2024)”.
  • A lo largo de los años, la coparticipación fue variando no sólo en relación con el porcentaje que se destinaba a Nación, sino a su vez a la variación de los porcentajes que les correspondían a las provincias. Y esto es precisamente lo que fue analizándose y determinándose para llegar a las siguientes columnas económicas de la tabla, es decir a aquella que indican los respectivos montos que le correspondían a Nación, como también a la representativa de los montos que se fueron entregando a las provincias. A continuación, se presentan las legislaciones que fueron teniendo a lo largo del tiempo, como también los porcentajes que en particular le fueron entregando a la provincia de Buenos Aires.
    • Desde 1973:  Ley 20.221 (1973). En ella se fijó la coparticipación de la Provincia de Buenos Aires en aproximadamente el 28,25 %.
    • Desde 1979 – 1980: En 1979 se sanciona la Ley 21.810, y en 1980 la Ley 22.293, las cuales establecieron regímenes transitorios de coparticipación, y con ellas la participación de la provincia bajó de 28,25 % a alrededor de 26,8 %.
    • 1988: En el gobierno de Raúl Alfonsín la única ley de coparticipación sancionada por el Congreso fue la Ley 23.548, promulgada el 23 de enero de 1988. A partir de ella la Provincia de Buenos Aires pasó a recibir un porcentaje real de 18,67 %. Empero, cabe aclarar que durante toda su gestión de gobierno la provincia fue recibiendo un porcentaje real menor al fijado por Ley.
  • Con estas premisas se generaron las columnas “DISTRIBUCIÓN MONTOS PARA NACIÓN (CONTEMPLANDO LOS PORCENTAJES DE APLICACIÓN QUE SE FUERON DANDO A LO LARGO DE LOS AÑOS, y RESPECTO A LA RECAUDACIÓN REAL COMPARABLE AL DÓLAR 2024)”, y “DISTRIBUCIÓN PARA LAS PROVINCIAS (RESPECTO A LA RECAUDACIÓN REAL, COMPARABLE AL DÓLAR 2024)”.
  • Del mismo modo, con la legislación referenciada, y las aclaraciones formuladas respecto a los porcentuales a la provincia de Buenos Aires,  se llegó a la columna: “(%) QUE RECIBE LA PCIA DE BUENOS AIRES, RESPECTO A LA «DISTRIBUCIÓN PARA LAS PROVINCIAS”.
  • Seguidamente, otra columna donde se cuantifican dichos montos en dólares “MONTOS PERCIBIDOS REALES, COMPARABLE AL DÓLAR 2024  (U$S)”.
  • Y aquí se viene la columna “DIFERENCIA PORCENTUAL QUE NO PERCIBE LA PROVINCIA BS.AS.”. En ella se visualiza de modo muy claro el resultado del contraste entre lo que aporta la Provincia de Buenos Aires (el % de la población argentina residente en la provincia), y el porcentaje de coparticipación real que percibe. 
  • De esta manera se llega a la última columna. En ella se tienen los “MONTOS ADICIONALES QUE AÑO A AÑO DEBIERA PERCIBIR”. 

Habiendo llevado adelante un barrido de la Tabla, y de tal vez haberles aturdido con tantas consideraciones, porcentajes y cifras, les invito a ver la suma de esta columna. En ella se llega a alrededor de los 46 mil millones de dólares. Este monto es lo que a dólar 2024 la provincia dejó de percibir, no desde lo legal, sino de lo que le correspondería por el aporte que hace al estado nacional, con el 38 % de la población argentina que vive en ella. 

Visto de otra manera, desde 1973 la Provincia de Buenos Aires viene aportando aproximadamente un 37 % de la recaudación nacional que les corresponde a las provincias (ver columna con remarcado verde), pero la realidad es que desde esa fecha venimos recibiendo un porcentaje sustancialmente menor (ver columna con remarcado amarillo).

Queda claro que en todos estos años disminuyó la coparticipación, y aumentó la brecha de injusticia. Eso va reflejando los porcentajes de la columna remarcada en color rojo.

A partir de datos extraídos de la Tabla, se presenta el siguiente Gráfico que pretende resumir la realidad con que año a año se viene perjudicando a la Provincia.

A esta altura de todo el análisis llevado adelante hasta este momento, estimo que se tiene una parte de los elementos que permitirán responder por qué  “los bonaerenses cagamos en tachos”.

LA COMPARATIVA QUE NOS FALTA

Como dije, hasta ahora sólo se tiene una cuantificación económica aproximada de montos que nunca percibió la provincia, pero ahora viene la comparativa que falta: la correlación de la infraestructura que nos falta, su cuantificación económica y, consecuentemente, para que tipo y cantidad de obras nos hubiese alcanzado a ejecutar a lo largo de todos estos años. Y aprovecho a agregar una cuña más a las inquietudes ya planteadas, ¿Cuál sería la realidad provincial si hubiésemos recibido los fondos que nos correspondía?

Adentrándome en la infraestructura que nos falta en la provincia, no voy a repetir todo el análisis que sobre el déficit de infraestructura provincial que hice público en el 2016, y lo fui actualizando hasta llegar a la situación que planteara en el 2024, y que para los que deseen verlo en detalle les dejo el correspondiente linK:

DÉFICIT DE INVERSIÓN EN INFRAESTRUCTURA EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES AL 2024 – Ingeniero Claudio Velazco.

Dicho informe es el resumen de un análisis profundo del estado de la infraestructura de la provincia en cuatro áreas claves, Obras Hidráulicas para mitigar inundaciones, Agua Potable, Cloacas y Caminos, y de la cuantificación en cómputos y presupuestos necesarios para la ejecución de las obras de cada una de las áreas referidas.

Al respecto, el siguiente Cuadro es el resumen técnico que sentaron las bases de la planificación de inversiones que planteé en alternativas de inversiones continuas a 20, 30, 40 o 50 años, con los respectivos montos dolarizados requeribles año a año, según el plan estratégico de inversiones que se adopte.

Más allá de las cifras parciales requeribles para cada área, observen el monto total que presentara para obras de infraestructura: 51.800 (cincuenta y un mil ochocientos) millones de dólares

Ahora, si vemos los que nos fueron quitando por coparticipación en correspondencia con nuestros aportes reales al estado nacional desde 1973 al 2024, inclusive, la cifra a la que llegué fue de casi 46.000  (cuarenta y seis mil) millones de dólares

La lectura de situación es fácil de comprender, ya que ambas macro-cifras son a dólares comparables, por lo que sólo con esos fondos adicionales nos hubiese alcanzado a los bonaerenses para salvar el 88 % de las obras de infraestructura que necesitamos “para que los bonaerenses no sigamos cagando en baldes”, o más bien, para que nunca hubiésemos tenido que hacerlo, pero también para que tengamos toda el agua potable que nos merecemos (en cantidad y calidad), para tener rutas seguras, y también para algo que hoy día es clave frente al Cambio Climático: los Obras Hidráulicas para que el Conurbano deje de inundarse, para que en toda la cuenca del salado se recuperen definitivamente millones de hectáreas productivas, y también para que otros sectores productivos tengan las obras que necesitan.

RESUMEN

El conurbano bonaerense pasó de concentrar el 23% de la población argentina en 1960 a casi el 38% en 2024. Sin embargo, en paralelo, la coparticipación que recibe la Provincia de Buenos Aires se desplomó: de un 28% en 1973 a menos del 19% desde 1988, y en la práctica, aún menos.

El estudio cuantifica que, entre 1973 y 2024, Buenos Aires dejó de percibir alrededor de 46.000 millones de dólares en relación con lo que debería haber recibido por su peso poblacional y su aporte a la recaudación nacional. Esa cifra, actualizada a dólares de 2024, equivale al 88% de la inversión necesaria para cubrir el déficit de infraestructura provincial, estimado en 51.800 millones de dólares.

La lectura es brutal: con lo que Nación le retuvo a la provincia, podrían haberse hecho casi todas las cloacas, rutas, obras hidráulicas y de agua potable que hoy faltan. La provincia que más aporta es la que menos recibe. Y esa desigualdad estructural explica por qué, pese a décadas de promesas, el conurbano sigue con baldes en lugar de cloacas, calles de barro y barrios anegados.

Por tanto, no es que a los bonaerenses nos gusta “cagar en tachos”, sino que nos vemos condenados a seguir haciéndolo por la injusta coparticipación que recibimos.

      CLAUDIO VELAZCO

ING. HIDRÁULICO Y CIVIL


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