
Este domingo 26 de abril, de 15:00 a 16 hs, tuve el grato honor de participar en la Feria Internacional del Libro, y nada menos que firmando ejemplares de mi primer libro: “Hacia una Política Integral de Planificación de Obras Públicas”. Una experiencia que años atrás no me la hubiese imaginado.
Como anécdota personal permítanme decir que, si bien por el día, la hora y el evento Colapinto que se estaba desarrollando a escasos metros de ahí, la concurrencia en toda la Feria se vio mermada. Obviamente no utilizaré esa situación como excusa, ya que soy consciente que la temática tratada en mi libro no es del género que mueven multitudes, pero la verdad me siento más que satisfecho por la participación en el stand con firmas de ejemplares, como por el dinamismo que a su vez generó una entrevista en vivo que me realizaran.



Pero ahora, permítanme referenciar un poco al libro, y a los recorridos de la vida que me permitieron hoy día llegar a él.
A lo largo de mi carrera como Ingeniero Hidráulico y Civil he tenido la oportunidad de trabajar, analizar y reflexionar sobre las múltiples problemáticas que afectan a la infraestructura, particularmente en la provincia de Buenos Aires. Este libro nace, precisamente, de esa trayectoria y de la necesidad de ordenar, sistematizar y compartir una visión integral sobre cómo debemos pensar y ejecutar las obras públicas en un contexto cada vez más desafiante.
Su estructura esencial confluye en la estimación y el análisis del déficit de infraestructura, tanto a nivel de la provincia de Buenos Aires como a nivel nacional. A nivel provincial, con un déficit piso de 51.800 (cincuenta y un mil ochocientos) millones de dólares al que llegué, en áreas de obras hidráulicas para prevenir y mitigar inundaciones, agua potable, cloacas y caminos. Pero también una cuantificación a nivel Nacional, con un déficit piso de casi133.000 (ciento treinta y tres mil) millones de dólares, en concepto de obras hidráulicas, agua potable, cloacas, caminos y ferrocarriles.
Pero mis análisis nunca se circunscribieron a los diagnósticos, sino a proponer alternativas que conlleven a una verdadera Política Integral de Planificación de Obras Públicas, que trascienda coyunturas y gestiones, y que se sostenga en el tiempo como una auténtica y sólida política de Estado. Por esto es que planteo horizontes de entre 20 y 50 años (acordes a las realidades económicas que deban transitarse), de modo que permitan no sólo resolver las urgencias actuales, sino también anticiparnos a las demandas futuras.
Pero estos planteos de necesidades estructurales serían incorrectos si no tomasen en cuenta realidades ineludibles, como el cambio climático, el crecimiento poblacional y las desigualdades territoriales. Y este es el nuevo desafío, planificar en función de lo que vendrá, con criterios técnicos sólidos y con una mirada integral que contemple lo local, lo provincial y lo nacional.
Cuando transiten el desarrollo del libro, podrán ver análisis que pueden ser puntuales y/ó regionales, pero que precisamente ofician de ejemplos que demarcan hacia donde debemos encaminarnos en los debates sobre que tipo de obras queremos.
Por eso es que podrán ver análisis específicos sobre las afectaciones hidráulicas a nivel de ciudades, de regiones en Argentina, como también a nivel internacional, como ser a nivel Sudamericano y hasta con hechos acontecidos en Europa, donde permite magnificar y cuantificar la realidad, y demostrar que que sí se puede y se deben diseñar planes integrales de obras hidráulicas que realmente estén preparados para enfrentar el cambio climático.
En relación con el déficit de infraestructura hidráulica, presento un análisis sobre el Conurbano con conclusiones categóricas sobre la magnitud de inversiones requeribles. Y en esta misma temática, estimo que también puede resultarles interesante el informe sobre el déficit de infraestructura que estimé a nivel Sudamericano, en correspondencia con los países que tuvieron que lamentar víctimas fatales por inundaciones en estos últimos 15 años.
Por otra parte, a nivel de la Provincia de Buenos Aires, hay un desarrollo económico muy minucioso sobre la realidad económica de la Provincia, y su correlación con el déficit de infraestructura, con la evolución de la población desde 1973 a la fecha y con el porcentaje de coparticipación nacional que viene percibiendo la provincia. En él podrán entender “porqué los bonaerenses seguimos cagando en tachos”.
En lo personal, siento este libro como una forma de devolver parte de lo que la universidad pública, la provincia de Buenos Aires y la obra pública me han dado a lo largo de mi vida. Es, también, una invitación a pensar colectivamente cómo queremos desarrollarnos como sociedad.
CLAUDIO M. VELAZCO
Ing. HIDRÁULICO Y CIVIL
