Como Ingeniero Hidráulico y Civil, he dedicado mi vida profesional a pensar soluciones que armonicen las obras de infraestructura con las realidades sociales, ambientales y climáticas. Y en ese sentido, frente a los efectos cada vez más visibles del Cambio Climático en el mundo, pero en particular en Latinoamérica, no quise permaneceré indiferente y me planteé el desafío de analizarlo de un modo integral.
Por abarcar Latinoamérica, una amplia región planetaria, es lógico pensar en el comportamiento climático diferenciado que se tiene entre América Central y América del Sur. Empero con las incidencias climáticas que se vienen acentuando por el calentamiento global, unas de las consecuencias del cambio climático, Sudamérica cada vez más va dando muestras de un avance hacia la tropicalización de su clima.
En este gran abanico de paralelos geográficos que conforma Latinoamérica, se tienen dos tipos de hechos bien marcados, huracanes y tornados que afectan metódicamente año tras año a una vasta región de América Central, a los frentes de tormenta en Sudamérica, donde lo más preocupante pasan a ser las grandes tormentas, acompañadas con abundantes precipitaciones acumuladas.
Queda claro que ambos tipos de fenómenos climáticos pueden ser generadoras de grandes tragedias, pero con diferentes características generadoras.
Para abordar el estudio se optó por analizar un espacio muestral de eventos en un período de quince años, que comenzó desde el 2010 a la actualidad. En dicho período de tiempo el análisis contempló los principales frentes de tormentas que se tuvieron en América Central y del Sur, y entre los países que estuvieron en observación se encontraron Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Perú, México y Venezuela.
Por las diferentes características entre los eventos suscitados en América Central respecto a los de Sudamérica, es que los resúmenes de estos estudios se volcaron en diferentes Tablas.
AMÉRICA CENTRAL Y SUS HURACANES
El análisis de esta región se sintetiza en la tabla denominada “URACANES Y TORMENTAS EXTREMAS EN AMÉRICA CENTRAL – PERÍODO: 2010 – 2025”. Como podrá observarse, en este sector geográfico la Tabla fue organizada en tres grupos de columnas. En el primero, y en su primera columna figura el País de origen del evento, le siguen la denominación de éste y, finalmente, las fechas en que se produjeron.
El segundo grupo contempla las personas, desde sus afectaciones más extremas e irreversibles, como lo son las pérdidas de vidas, a la cuantificación del total de damnificados. Sin dudas que, las pérdidas de vidas son las noticias más sensibles, las más penosas de cada gran inundación, y es por eso que aquí no quiero dejar pasar sobre una de las consecuencias de las que talvez no se reflexiona mucho: y que se corresponden con las decenas de millones de vidas pertenecientes a la fauna silvestre que silenciosamente mueren como consecuencia de esta realidad climática, además de los animales domésticos que se encuentran en sectores urbanizados pero que no tienen la suerte de contar con familias que los protegiesen.
Finalmente, en el tercer grupo se encuentran las pérdidas económicas, y está constituido por tres columnas de las cuales, en la primera aparecen los montos estimados de dichas pérdidas, luego otras dos donde, si bien ambas se relacionan con esas pérdidas, una lo hace contemplando el porcentaje respecto del PBI del año de afectación y, la otra la relaciona con el presupuesto anual correspondiente.
Ahora, analizando el todo en esta región, la furia de la naturaleza se muestra con el despliegue de vientos huracanados de muy importantes magnitudes, y que vienen acompañados de lluvias intensas. Por lo descrito, las soluciones para revertir estos hechos, no se darán sólo con las ejecuciones de obras hidráulicas para mitigar inundaciones, sino con lo que surgió a partir de la evolución en las comunicaciones de los organismos estatales con las denominadas “alertas tempranas”.

Pero por supuesto, estas medidas preventivas no alcanzarían por si solas ante aquellas regiones donde las familias no cuentan con viviendas seguras que les permita protegerse ante estos eventos. Al respecto, desde mi parecer, deben ser los Estados los constructores de una mayor cantidad de centros de evacuación que cumplan con los estándares de diseño capaces de soportar las inclemencias extremas generadas por tan importantes vientos. Centros que deberían diseñarse y construirse en sectores estratégicos respecto a poblados vulnerables, y estar diseñados de modo que en tiempos normales puedan ser utilizados para llevar adelante diferentes actividades sociales y culturales (por ejemplo), y ante eventos climáticos que desaten alertas, deberán servir de contención a los miles de ciudadanos desprotegidos.
SUDAMÉRICA Y SUS TORMENTAS
En Sudamérica el clima, si bien va mostrando tendencias hacia la tropicalización, el tipo de tormentas que se generan es diferente, aunque igualmente sus consecuencias se traducen en hechos similares, pérdidas de vida, afectaciones, pérdidas económicas. Y es por esto último que, el criterio de selección de eventos, y de volcado en tabla fue el mismo que ya se desarrollara para América Central, con la diferencia radicada en las columnas del primer grupo, donde aquí las tormentas las asociaremos exclusivamente con las consecuentes grandes precipitaciones en intensidad y duración.
Con ese criterio empleado se llega a la Tabla denominada “TORMENTAS CON PRECIPITACIONES EXTREMAS EN LATINOAMÉRICA – PERÍODO: 2010 – 2025 (al mes de octubre)”, la cual se adjunta.
Dada la descripción que se diera a la primera Tabla, estimo no necesario la descripción de esta nueva, pero sí permitirnos hacer reflexiones sobre ella.
Si analizásemos cada una de las filas, es decir cada uno de los eventos que aquí se volcaron, podremos ver el verdadero desastre causado por cada hecho en sí, desde lo climático, desde la afectación humana, como también desde lo económico.
Ahora, sí nos detendremos en un análisis más amplio de la tabla, con foco en aquellos hechos que ameriten observación. Con ese criterio se consideran para el desglose descriptivo, y de análisis, tres de dichas columnas: las referidas a las precipitaciones acumuladas, las muertes por inundación y las pérdidas en porcentaje, respecto al presupuesto total del año en que se produjo.
REFERENTE A LAS PRECIPITACIONES ACUMULADAS: Estas precipitaciones acumuladas en algunos casos representan las mediciones más de un día de registros, pero los hechos sustanciales y desencadenantes de las tragedias pueden limitarse a lapsos mucho menores. A modo de ejemplo podría mencionarse lo acontecido en La Plata, el 2 y 3 abril del 2013, donde se registró una precipitación acumulada de 392 mm, pero de ella, la desencadenante de la tragedia fue a partir de un acumulado de 276 mm en apenas 2hs 40 min. Situación similar, pero con otras magnitudes, se dio en Bahía Blanca en el 2025.
Hay otros casos donde no se pudo llegar a datos pluviométricos de eventos individuales, y en cuyos casos se debieron indicar precipitaciones acumuladas de varios eventos, e incluso abarcando gran parte del año.
REFERENTE A LAS MUERTES: Las muertes por inundaciones vienen repitiéndose tormenta tras tormenta, pero es algo que no debemos naturalizar, sino pensar cuantas de ellas podrían evitarse tomando en cuenta el cambio climático y obrando en consecuencia. Por eso las puse en color rojo, con un tamaño y tipo de letra que resalten, y como columna central de la tabla.
REFERENTE AL COSTO DE CADA INUNDACIÓN: Las pérdidas económicas de cada inundación, por sí sola no dice mucho, pero si podrá potenciarla si se relaciona dicha cifra con lo que la misma representa para el País, en ese momento. Y es por eso que la columna que se toma de referencia será la que indica el porcentaje que representa dicho monto de pérdida, respecto al presupuesto total contemplado para ese año, en ese País.

Sobre estos porcentajes haré mucho hincapié, ya que a partir de ellos mi intención es exponer una realidad y seducir a los gobiernos para que tomen en cuenta el dicho “mejor prevenir que curar”, y lo voy a mostrar con lo que nos está imponiendo la realidad de las inversiones mínimas que en infraestructura debemos llevar adelante.
LAS INVERSIONES EN OBRAS HIDRÁULICAS VERSUS LAS PÉRDIDAS POR INUNDACIONES
Ya se describió, en correspondencia con cada País latino que sufrió inundaciones, y entre diferentes magnitudes, el porcentaje que representa cada inundación respecto al presupuesto total de dicho País en el año en que la misma se produjo.
Como lamentablemente en estos quince años algunos países sufrieron más de una trágica inundación, y como el objetivo de esta parte del análisis es tener un porcentaje por País, es que se optó por contemplar un porcentaje promedio entre todas las tormentas que en él acontecieron.

Por otra parte, a partir de rastreos de informaciones públicas, se pudo logar obtener, para cada uno de los países involucrados en este estudio, los porcentajes promedios que ellos invierten en infraestructura hidráulica para prevenir inundaciones.
Conjugando estas tres variables, es que se confeccionó la siguiente “TABLA COMPARATIVA ENTRE LAS INVERSIONES EN OBRAS HIDRÁULICAS QUE REALIZAN PAÍSES AFECTADOS POR INUNDACIONES, RESPECTO AL PROMEDIO QUE PIERDEN EN CADA UNA DE ELLAS.
Con color azul se presentan las inversiones porcentuales presupuestarias promedios de cada país, año a año, y en color rojo los porcentuales de pérdidas promedios por inundaciones de cada uno de los años donde sufrieron inundaciones.
A fin de no complejizar el análisis paso a describir que, a partir de dicha Tabla, y tomando en cuenta las recomendaciones del Banco Mundial, de la ONU-Hábitat / CEPAL y el Consejo de Políticas de Infraestructura (Argentina, 2024), es que se toma como necesario una inversión sostenida anual, en obras de Infraestructura Hidráulica para prevenir inundaciones, del orden del 4 % del Presupuesto Anual de cada País. Por eso, una simple cuenta arrojaría que en estos últimos 15 años en cada país se debería haber invertido un total equivalente al 60 % de un presupuesto anual total promedio.
Pero ¿cuál es la realidad entre lo que se debería haber ejecutado y lo que se hizo?, la clave está en la tabla presentada. Efectivamente, si tomamos como válidos los porcentajes medios de inversiones previstos presupuestariamente para Obras Hidráulicas, y si los multiplicamos por la cantidad de años en análisis, en este caso 15 años, y si a esos valores les restamos los costos por inundaciones que se dieron en los respectivos países en los años que tuvieron, llegamos a cuantificar los déficits de inversiones en Obras Hidráulicas, respecto a un presupuesto promedio por País.
Esta cuenta anterior la llevé adelante para cada uno de los países analizados, y el resultado se presenta en la Tabla “ESTIMACIÓN DÉFICIT DE INFRAESTRUCTURA EN OBRAS HIDRÁULICAS EN PAÍSES DE SUDAMÉRICA QUE ESTÁN SUFRIENDO TRÁGICAS INUNDACIONES”.

Dicha Tabla se la ordenó de acuerdo a los países que mas Obras Hidráulicas fueron ejecutando, o dicho del modo que se expresa en la columna respectiva, se los ordenó de acuerdo al “DÉFICIT DE INVERSIONES EN OBRAS DE INFRAESTRUCTURA HIDRÁULICA RESPECTO AL PRESUPUESTO TOTAL DEL PAÍS”.
CONCLUSIONES
El calentamiento global sigue avanzando a pasos agigantados, lo cual seguirá generando tormentas cada vez más extremas en el mundo, y en particular en Latinoamérica.
Este informe pretende ser un punto de lectura para el debate, un aporte que incentive a la reflexión colectiva ciudadana, institucional y política.
En él se presentó una radiografía de la realidad vivida en estos últimos años, en diferentes países de Latinoamérica, como consecuencia del calentamiento global y de fondo el cambio climático.
Con aciertos, seguramente con errores propios a partir de las aproximaciones con que se hizo el análisis, se han presentado cifras, se han cuantificado déficit por países afectados, de magnitudes de inversiones en obras de infraestructura hidráulica. Tal vez no sea un reflejo estricto, pero pretende ser un aporte para que se haga algo al respecto.
Desde Latinoamérica, si algo podemos y debemos hacer en la preservación del planeta es proteger nuestra flora, replantearse internamente en cada país políticas estrictas que eviten desmontes y que sancionen duramente a los que atenten con nuestros pulmones verdes, y replantearse políticas que puedan resultar contaminantes y que y que puedan ser generadoras de emisores de gases de efecto invernadero.
A modo regional estimo que el conjunto de países del cual geográficamente son parte debería intentar agruparse para debatir, y luego reclamar colectivamente a los países más contaminadores que reviertan sus políticas emisoras de gases de efecto invernadero.
Pero, por otra parte, cada país debe hacer su autoanálisis, su autocrítica si le corresponde, con relación a las realidades que deben enfrentarse, llevando adelante políticas de estado que tiendan a readecuar las infraestructuras hidráulicas que requieran, según corresponda.
Cada vida vale, cada vida debemos protegerla, y una manera es tomando conciencia, tomando decisiones políticas, planificando, y planteando planes integrales de obras hidráulicas preparadas para mitigar los efectos del Cambio Climático.
Claudio Velazco
Ingeniero Hidráulico y Civil
